1. Contexto histórico: La decadencia de la teología y la división de la Iglesia Hoy en día, el cristianismo, que debería alcanzar la unidad sobre el fundamento bíblico de “un solo Dios, un solo Señor, una sola fe, un solo Espíritu y un solo bautismo” (Efesios 4:4-6), está dividido en innumerables denominaciones y grupos que caminan en caminos de conflicto y separación. La raíz profunda de este problema se encuentra en que el esqueleto de la Iglesia, es decir, la teología, se ha deformado, y el Evangelio original y auténtico predicado por Pablo ha sido diluido o distorsionado.